|
PARROQUIA Y SANTUARIO PLAN DE PASTORAL PARROQUIAL
2000 -2002 |
||
|
Presentación
Los agentes de evangelización de esta comunidad parroquial, confiados en el patrocinio de nuestra Madre Santísima, emprendemos el camino que nos lleve al encuentro definitivo con Cristo. La Palabra de Dios reflexionada y orada en comunidad ha facilitado a muchos miembros de esta comunidad un encuentro personal con Jesús, Buen Pastor, experiencia cristiana que ha ido madurando durante los diecinueve años de vida parroquial, provocando en ellos un compromiso personal desde la vocación a la que han sido llamados en la construcción del Reino de Dios desde la realidad familiar y proyectado en el hacer diario de la vida parroquial. La lectura de los números que tratan sobre la parroquia en el documento Ecclesia in América nos motivó a elaborar el presente plan de pastoral parroquial con la ilusión de responder a la invitación que hace el documento de vivir una proyecto de parroquia renovada y como un signo de convicción personal en respuesta a mi compromiso sacerdotal al servicio de la Parroquia. La última semana de diciembre de 1999 y, en el año dedicado a la Santísima Trinidad, celebramos la asamblea parroquial con el fin de conocer y proyectar a nuestra realidad parroquial los resultados del Sínodo Pastoral Diocesano y guiados por el plan Diocesano de Pastoral. Al final de nuestra asamblea, asumimos responsabilidades muy concretas: Celebrar en el 2000 la gran misión diocesana que no se pudo realizar el año indicado por nuestro Obispo por el cambio de Párroco. Esta experiencia misionera, la repetiremos cada año en la búsqueda de los alejados. Respetaremos las decisiones que se tomen en las asambleas que realizaremos cada tres meses y que encomendaremos al Consejo de Pastoral Parroquial para su ejecución. Comprendemos que el plan de pastoral parroquial servirá de faro en nuestras acciones pastorales y, exigirá al mismo tiempo que cada de los coordinadores de movimientos, asociaciones y ministerios elabore sus propios programas. La aprobación del presente plan de pastoral parroquial por parte de nuestro Obispo será un signo de comunión y, al mismo tiempo, la convicción cristiana de que el único responsable del crecimiento y madurez en la fe es nuestro Padre y Pastor; el Obispo. Que la Santísima Virgen de San
Juan de los Lagos ore al Espíritu Santo, llevando al corazón
de Cristo las esperanzas que hemos plasmado en el presente documento. Pbro. Ramón Mares Olmos
|
||